lunes, 14 de septiembre de 2009

ANTICRISTO

Dirección y guión: Lars Von Trier.
Países: Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Suecia y Polonia.
Año: 2008.
Duración: 105 min.
Género: Drama.
Interpretación: Willem Dafoe, Charlotte Gainsbourg.
Producción: Meta Louise Foldager.
Fotografía: Anthony Dod Mantle.
Montaje: Anders Refn.
Diseño de producción: Karl Júlíusson.
Vestuario: Frauke Firl.
Estreno en Dinamarca: 20 Mayo 2009.
Estreno en España: 21 Agosto 2009.


ARGUMENTO:

Una pareja sumida en el dolor se retira a una cabaña perdida en medio del bosque, llamada “Edén”, con la esperanza de que el contacto con la naturaleza cure sus corazones rotos y su tambaleante matrimonio. Pero la naturaleza sigue su curso y las cosas empiezan a ir de mal en peor.

CRÍTICA BíFIDA

LENGUA BíFIDA UNO (Cova)

Como siempre, Lars von Trier provoca, escandaliza, desconcierta, gusta o decepciona, pero nunca deja indiferente. En esta ocasión, según sus propias palabras, enfrentándose/enfrentándonos a sus propios demonios. Sin embargo, si buscaba que el espectador se identificara con ellos, fracasa. Por lo menos conmigo. Hay situaciones que no me han resultado creíbles, sino puro disparate (no confundir con delirio, que sí me habría resultado "verosímil"). Comprendo que ese mono loco que tenemos en la cabeza puede desatar no uno, sino mil demonios y hacernos enloquecer... Pero me he sentido bastante ajena a la mayoría de los que aparecen en la película aunque si he conseguido sumergirme en su intenso y claustrofóbico ambiente. Tampoco entiendo el revuelo que se ha armado con la película, porque momentos realmente desagradables sólo hay dos y llegando ya al desenlace final. Además, a estas alturas, ya estamos (o deberíamos estar) curados de espantos. No obstante, hay que destacar su estupenda dirección y la extraordinaria actuación de Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg. La película dura dos horas y en absoluto se hacen pesadas, teniendo en cuenta que sólo están ellos dos, y la cantidad de primeros planos.
Se observará que no me es fácil hablar de ella. Espero de los seguidores de este blog que vayan a verla y la comenten, porque su mayor virtud es que puede dar lugar a un interesante debate.

P.D.- Por cierto, después de ver esta película he anulado mis citas con el psicólogo.

LENGUA BÍFIDA DOS

UN TALENTO DESBOCADO (Por Vladimir)

Quizás sería mejor ver “Anticristo” como su comercial y engañoso título sugiere, sólo como una película de terror psicológico y posesión diabólica. Y lo es. Aceptando, eso sí, que los demonios se ríen dentro de nuestra cabeza y no entre los calderos del Averno. Nos evitaríamos, gracias a ello, especulaciones intelectuales y feroces debates cinéfilos.

Por suerte y por desgracia “Anticristo” es mucho más que eso. No en vano es obra de Lars Von Trier, quien mantiene, casi en solitario, la bandera del cine de autor, del director como artista e intelectual y del cine como obra de arte. Se arriesga en cada una de sus películas y en esta se lanza a tumba abierta, se desmelena sin freno.

Si sus últimas cintas resultaban más cerebrales que emotivas e incluso algunas eran cine de tesis (Dogville, Manderlay), en “Anticristo” recupera el desgarro de “Rompiendo las olas”, pero elevado al cuadrado. Aquí ya no hay melodrama, sino sufrimiento químicamente puro. La víctima que se ofrecía en sacrificio redentor (Emily Watson) ahora se torna carne doliente que se autoinmola y quiere arrastrar a todos los que le rodean en su implosión.

“Anticristo” es una película volcánica, excesiva, brutal, sin concesiones, agotadora. Este es su mayor defecto. Son tantos los temas, elementos y alusiones que Von Trier ha querido meter en ella que abruma y confunde. Él mismo dice que le ha servido de catarsis en medio de una severa depresión, quizás debería haber esperado a recuperarse. No quiero decir con ello que el resultado sea una mala película, en absoluto. Von Trier narra con pasión y maestría, consigue una tensa atmósfera de muchos grados y cuenta con una Charlotte Gainsbourg, cuya interpretación nos quedará grabada en la retina muchos años, pero narra sin freno, a pelo, desbocado y, a veces, tropieza. Por ejemplo esos animalitos (un zorro que habla, una Bambi-madre adolescente, un cuervo que resuelve la trama) difícilmente verosímiles y que supongo que tendrán su simbología, pero no pienso molestarme en averiguarla. ¿Importa? No mucho, porque enseguida Von Trier recupera la intensidad del tono y te vuelve a meter en su frenético descenso hacia el abismo.

Esa es la columna vertebral del film: un descenso a los infiernos de la locura de una mujer. Esa mujer es una bruja poseída por sus demonios interiores, pulsiones, obsesiones, miedos. El hombre, Dafoe (los personajes no tienen nombre), confía insensato en la racionalidad para salvarla, pobre espantapájaros de paja que el vendaval de lo primario, de lo instintivo desbaratará por completo. Von Trier afirma con crudeza que nuestra razón es un dique demasiado frágil frente a los mandatos más primarios de nuestra mente aún gobernada por lo atávico y lo inconsciente. Nada puede la civilización frente a la naturaleza.

Con toda su desmesura, no dejo de considerar a “Anticristo” como una gran película, aunque la opinión de algunos de sus detractores me parece muy respetable, porque motivos hay para rechazar producto tan crudo y esto lo digo en sentido literal, no como referencia a las dos o tres escenas escandalosas que tanto han dado que hablar.

Son duras esas escenas, es cierto. Yo mismo aparté la vista. En su defensa diré que no son gratuitas, que no desentonan, porque en el fondo, muy en el fondo, cuando se toca fondo, no hay más que carne y sangre.

Desde luego quienes van al cine a pasar un buen rato o a disfrutar con una buena historia deben abstenerse de ver “Anticristo”. Los estómagos sensibles también. Esta película es un puñetazo en el estómago y sólo los amantes del cine como arte deben imprescindiblemente ir a verla. Puede que a algunos les parezca una provocación, un delirio sin sentido y pretencioso. No es mi opinión. Es una película difícil de defender a ultranza, pero también es difícil descalificarla en su totalidad. Y Charlotte, esa interpretación de Charlotte...



3 comentarios:

Eukeni dijo...

De miedo ir a verla, jajajja.

Armando dijo...

Aqui teneis otra crítica:

http://redna7arte.blogspot.com/2009/08/comentario-de-anticristo.html

Eukeni dijo...

ANTICRISTO

"La naturaleza es la iglesia de Satanas"

Von Trier es un director muy difícil de digerir, la mayor parte de sus críticos también le acusan de misoginia y odio a las mujeres aunque a mi entender es un excusa para mostrarnos la realidad; el sufrimiento extremo que en sus películas se proyecta sobre las mujeres es una estratagema para hacernos concientes de la condición femenina y de su papel en la sociedad.
En el Anticristo el uso de la cámara es genial, con esos primeros planos tan largos y ese detalle que dan a toda la cinta la apariencia onírica que la caracteriza, cargada de simbolismo y terror. Crítica a la psicología convencional, Von Trier nos trasmite magistralmente la percepción de la realidad, cargando el film de esos planos largos y expresivos. A destacar que de las seis partes en que se divide la película, cuatro capítulos, un prologo y un epílogo, tanto el prólogo como el epílogo están grabados en un riguroso blanco y negro que da una carga dramática aun mayor a la película. La oscuridad es una de las características más destacables de la película junto a los decorados sencillos y hostiles.
La idea de la mujer como bruja, como viciosa, y la elección definitiva entre la maternidad y el ser mujer, nos hace plantearnos los problemas de la mujer y sus roles en la vida cotidiana. Por un lado tenemos a un hombre estúpido y ciego que no quiere o no sabe curar a su mujer sino reafirmar su superioridad intelectual frente a ella. Es necesaria una rueda de molino para que comprenda su apego a la tierra y a la naturaleza después de forzar a su mujer a entrar en comunión con ella.
A partir del momento de comunión forzada del hombre racional con la Tierra (representada por la mujer) comienza el caos. Si analizamos la simbología, aparecen en cada capítulo del film, tres iconos mitológicos importantes; el Ciervo, el Zorro y el Cuervo, "los tres mendigos". Los tres animales son portadores de los tres estados de ánimo sucesivos en un proceso de duelo por la pérdida: tristeza, dolor y desesperación; y como no, son hembras que nos muestran la muerte y la oscuridad. El Ciervo simboliza el alma de Dios, es el origen de la tragedia mostrándonos una cierva que corre con la matriz y un feto colgando, es también la representación del árbol de la vida y es la representación de la muerte de un hijo. El Cuervo, aparece moribundo pues es símbolo de mortalidad y de profecía de muerte y Dafoe intenta matarlo; por último, el Zorro simboliza el diablo o la naturaleza, la astucia y el engaño, un zorro en un momento clave advierte que la calma aparente no es real, esto es el "reino del caos" a un Dafoe totalmente consternado por su visión.

El título “AntiCristo” cuyo significado es contrario a Cristo; Anticristo también son todas aquellas personas que fueron acusadas de tener creencias distintas a las del cristianismo y bajo ésta teoría en el siglo XVI fueron asesinadas centenares de mujeres acusadas de brujería. Nos recuerda a ciertas religiones que plantean que Satanás era mujer. Satanás en latín satâna, significa adversario, enemigo. La religión antigua, anterior al cristianismo, en la que Dios era un personaje femenino y estaba relacionada directamente con la tierra, las cosechas y la naturaleza, con la maternidad y la reproducción y con todos y cada uno de los símbolos que aparecen en el film.
Edén: no es casual el nombre que simboliza según el génesis la caída del hombre, la mujer equivoca la elección y come del fruto prohibido eligiendo el placer por encima de la reproducción y la ley natural con lo cual se entra en una espiral autodestructiva de culpabilidad y depresión que posteriormente se transforma negando el placer.
En definitiva son expulsados del Paraíso.

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