lunes, 9 de enero de 2012

DRIVE ( Nicolas Winding Refn)





F I C H A T É C N I C A
Dirección: Nicolas Winding Refn
Guión: Hossein Amini basado en la novela de James Sallis
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Producción: Marc Platt
Montaje: Matthew Newman
Música: Cliff Martínez
Intérpretes: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Albert Brooks, Bryan Cranston, Oscar Isaac, Christina Hendricks, Ron Perlman, Kaden Leos.
Duración: 1 hora 40 minutos.

S I N O P S I S
Un joven conductor trabaja por el día en el taller de Shannon, un perdedor de buen corazón. De vez en cuando también es especialista en películas de acción y ocasionalmente conduce a toda velocidad el coche de fuga en algunos atracos. Vive junto a una vecina joven y guapa, Irene, que tiene un hijo, Benicio. El conductor quiere a ambos. Standard, el marido de Irene, sale de la cárcel y regresa a casa. Tiene que pagar una deuda atracando una empresa y el conductor le ayuda, pero todo sale mal. El conductor ahora tiene el dinero del golpe. Dos mafiosos, Rose y Nino, tratan de asesinar al joven as del volante.



C R Í T I C A
A más de 100 por hora (Por Cova)
Es una buena adaptación de la breve a la par que interesante novela de James Sallis. El protagonista, un duro (y guapo) chico bueno o un buen (y guapo) chico duro, como se prefiera, recuerda a todos esos chicos rebeldes (y guapos) que a veces vivían por el lado más bestia de la vida, como lo fueron James Dean o Steve McQueen. Un buscavidas con honor y que es capaz de todo por amor. No se preocupen, la historia no tiene nada de cursi y el director se apaña muy bien contando la historia de manera trepidante y consigue mantenerte en vilo hasta el final, sin pretensiones, de manera sencilla y sin efectos especiales espectaculares. Incluso los diálogos son breves y comedidos, contándolo todo con la imagen, con la iluminación y con la actuación y las miradas de los personajes.
Aviso para conductores intrépidos: Esto que usted está viendo es una ficción y las secuencias de coche han sido rodadas por actores y especialistas y con unas estrictas medidas de seguridad. No intente imitarles en la vida real.
UN CABALLERO ANDANTE por Vladimir Eisenstein
Permítanme exagerar un poco con cariñosa ironía: “Drive” es una bella leyenda medieval sobre un caballero andante que en lugar de un caballo blanco, conduce un Impala. Un joven héroe de la clase trabajadora que se enamora de la reina Ginebra. Cuando Arturo vuelve de las Cruzadas, nuestro joven se hace a un lado con nobleza, se sacrifica y jura lealtad al rey. Todo por amor. Se ofrece incluso para combatir a su lado y ayudarle en el apurado trance en el que se encuentra a causa de sus enemigos. ¡Qué gran caballero! Arturo es asesinado en una emboscada y ahora la misión de nuestro joven es salvar a Ginebra y a su hijo de la amenaza de los conspiradores. Tras duros combates en los que pierde a su mejor amigo, consigue vencer. Parte entonces malherido, rumbo al horizonte, despreciando el botín y renunciando a su amada.
En realidad nada más complejo que ésto nos relata “Drive”. Es sólo la sencilla y bonita historia de un noble jinete con una altura moral inalcanzable para nosotros, comunes mortales, ajenos a la orden caballeresca del escorpión en la cazadora. Pero no nos confundamos, no hablamos de un samurai de enigmáticos silencios ni de un curtido pistolero ni de un sobresaliente espadachín, sino de un simple muchacho que trabaja en un taller y cuya mayor ambición en la vida es ir con su hijo el sábado al parque de atracciones. Está solo en la vida y necesita un hogar, poco más. No es un duro, sólo tiene unas feroces convicciones morales. El resto de personajes no tiene mayor desarrollo en el guión y apenas son más que unos excelentes característicos muy bien elegidos, que sólo sirven de comparsas para que el protagonista lleve a cabo su misión justiciera de salvar y proteger a los más débiles e indefensos, aunque sea a costa de su propia vida y sus propios anhelos.
“Drive” comienza con un brillante prólogo, de atinado montaje y poderosa intriga. Su envolvente banda sonora nos ayuda a seguir el fluir anímico de nuestro héroe y el bosque de neón de Los Ángeles pone el escenario. Va de más a menos, es cierto, pero aunque pierde fascinación, no decae en momento alguno el interés y se despide con un final abierto a varias y sugerentes interpretaciones. El resultado es un cuento muy logrado y una muy buena película, pero que no justifica en mi opinión el entusiasmo, sobre todo estético, que ha despertado y a la que se atribuyen unos méritos desproporcionados. El guión es francamente simple y ese thriller policíaco, gélido, duro y violento de alto voltaje del que se ha hablado, escapa a mi encanallada percepción. Debe ser porque Ryan Gosling me inspira más ternura que escalofrío interpretando al conductor protagonista.

1 comentarios:

Eukeni Uriarte dijo...

No se porque me recuerda esta pelicula a "Reservoir Dogs". Tiene una estetica esquisita y una imagen preciosa. Muy bien construida y convincente, aunque a mi gusto le falla un poquito la historia que creo que no es demasiado creible.

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