lunes, 23 de febrero de 2015

Programas de mano I - Allá en el Rancho Grande

Los programas de mano eran una forma de publicidad utilizada por las empresas productoras, distribuidoras y propietarias de las salas de proyección de películas para atraer la atención del espectador. Nacen a principios del siglo pasado, alcanzando su máxima popularidad en los años treinta y cuarenta coincidiendo con el esplendor de la cinematografía.
Desaparecieron a finales de los años setenta con la llegada de nuevos sistemas de publicidad.
Actualmente algunos cines hacen una especie de programa de mano más extenso y en blanco y negro y con un tamaño DIN A4 donde caben muchas más cosas y suelen contener desde una pequeña sinopsis hasta comentarios de directores y de críticos de cine. 
Esta nueva sección pretende ser una forma de ver el cine desde este elemento publicitario tan entrañable para mí. Tengo una pequeña colección de programas heredada de mi madre que me traen muchos recuerdos de infancia y de mis primeros contactos con el cine. Es un pequeño homenaje a mis padres y a su afición al cine y las películas. Poco a poco iremos analizando los Programas y su historia. Agradecería si tenéis algún dato más lo compartierais conmigo. Espero que os guste. 

Empezaremos por el programa de mano de "Allá en el Rancho Grande".


Cara exterior


Cara interior

EL PROGRAMA DE MANO

Como indica en la imagen, la proyección se realiza el Jueves 17 de Octubre de donde deducimos que data del año 1940 en el cinema del soldado en Santander.



EL CINE

Cine Alameda (1934-1970), en la calle Vargas, llamado “del soldado” durante la Guerra Civil, por la gran cantidad de militares que acudían sus proyecciones; constituyó la primera joya de la empresa. Aquí se inauguró el Cinemascope en Santander con la proyección de “La túnica sagrada”. Cine con clase y prestigio indiscutible que se construyó transformando los locales de una antigua carpintería. En el año 1970 terminó una página de oro en la historia del cine en Santander.  Fue uno de los primeros cines en desaparecer.



LA PELÍCULA

Título original: Allá en el Rancho Grande 
Año: 1936
Duración: 95 min.
País: México
Director: Fernando de Fuentes
Guión: Antonio Guzmán Aguilera, Luz Guzmán de Arellano
Música: Lorenzo Barcelata
Fotografía: Gabriel Figueroa
Reparto : Tito Guízar, René Cardona, Esther Fernández, Lorenzo Barcelata, Emma Roldán, Carlos López 'Chaflán', Margarita Cortés, Dolores Camarillo, Manuel Noriega, Hernán Vera, Alfonso Sánchez Tello, David Valle González, Carlos L. Cabello, Armando Alemán, Gaspar Núñez, Lucha María Ávila, Clifford Carr, Paco Martínez, Juan García, Emilio Fernández, Olga Falcón, Jesús Melgarejo
Productora: Bustamente y Fuentes
Género:  Comedia. Drama. Musical | Vida rural 
Sinopsis : La amistad entre el hacendado Felipe y su caporal Martín se ve amenazada por una serie de enredos y malentendidos alrededor de la virginidad de Crucita, una joven campesina de la que Martín está enamorado. Las equivocaciones se van resolviendo entre coplas, bailes y canciones. (FILMAFFINITY)

Comentario:
Filmada después de Vámonos con Pancho Villa (1935), pero estrenada casi tres meses antes, Allá en el Rancho Grande es la cinta que logró colocar al cine mexicano dentro del panorama fílmico mundial. Mérito importante pero insatisfactorio para el director Fernando de Fuentes, quien no vivió lo suficiente para comprobar que su preferencia hacia la primera era compartida por críticos e historiadores del cine nacional, hasta el grado de considerarla como la mejor película mexicana de todos los tiempos. 
La oposición entre la aguda visión crítica presente en Vámonos con Pancho Villa (1935) y El compadre Mendoza (1933) y la complacencia comercial de Allá en el Rancho Grande sólo se explica a raíz del fracaso económico de las dos primeras. Es probable que De Fuentes haya acometido el rodaje de Allá en el Rancho Grande con el fin de recuperarse económicamente, sin adivinar que se convertiría en su filme más taquillero y, paradójicamente, en el más alejado a sus pretensiones artísticas. A partir de esta película, Fernando de Fuentes lograría otros éxitos de taquilla, pero ninguno de sus siguientes filmes alcanzaría el valor estético de sus primeras obras.

Con una trama presentada ya en otros filmes -como el mexicano En la hacienda (1921) de Ernesto Vollrath y el español Nobleza baturra (1935) de Florián Rey- el argumento de los hermanos Guzmán Aguilera se desarrolla en el marco de un idílico paraje campirano, con hacendados y peones a quienes la revolución no parece importarles tanto como las fiestas, jaripeos y canciones. Los argumentistas -experimentados escritores de teatro de revista- incorporaron a la historia algunos “gags” cómicos de comprobada popularidad en el medio teatral mexicano para aligerar una trama que, en esencia, es un alegato sobre “el derecho de pernada” y sus consecuencias.


Paradójicamente, el cine mexicano llevaba casi dos décadas intentando lograr el éxito comercial al mismo tiempo que libraba una batalla contra la representación extranjera folclorista de “lo mexicano”, entendido como un punto de convergencia entre charros cantores, manolas enmantilladas y gauchos con sombreritos de borlas. De ahí que el triunfo internacional de Allá en el Rancho Grande sea, al mismo tiempo, el fracaso de tan aguerrida empresa en pro de la dignidad nacional. El filme más artificial sobre “lo mexicano” realizado en México se alzó con el premio a la mejor fotografía del Festival de Venecia de 1938, al mismo tiempo que lograba ser exhibido con subtítulos en inglés en los Estados Unidos. A partir de ese momento, el cine mexicano iniciaba un camino que conduciría a otras expresiones de folclorismo (aderezado con “dignidad”) como la obra fílmica de Emilio Fernández, y que tendría su expresión más reciente -y no menos taquillera- en Como agua para chocolate (1992) de Alfonso Arau.


Aquí tenéis la película completa:



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